lunes, 26 de marzo de 2018

La decadencia de los valores éticos de la condición humano, desde el prisma de un "jubiloso" pensionista. Mi último ensayo.

De nada sirve nuestro alegato si detrás de su
discurso solo hay valores en decadencia, porque
han sido sometidos a los intereses económicos,
al afán de poder o rendidos al disfrute material.
"La vida es esencialmente una cuestión de valores" (Meir Kahane)
  
"Los valores en los que hoy en día la humanidad sintetiza sus más altos deseos son valores de decadencia" (Friedrich Niezsche)
  
"Nuestro problema no es encontrar mejores valores, sino ser fieles a aquellos que profesamos (John W. Gardner)
  
"Los valores morales se pierden sepultados por los económicos" (José Luis López Aranguren)

"Cuando los valores se pierden, la convivencia se descompone, los principios se denigran, la sociedad se corrompe" (Rusty Andecor)

"Debes cultivar los valores dentro de ti mismo si quieres moverte hacia delante. (Bryant McGill)

"No hay valores que ostentar en nuestra integridad moral si no somos conscientes de defender la verdad de nuestra identidad ni la justicia en nuestro entorno social"
 
  
Las "latitudes temporales" de un pensionista "jubiloso" que se
dedica la vida contemplativa y que busca la aventura de sus
nuevas actividades o la desocupación absoluta, le lleva a
veces a mirar solo con egoísmo por sus intereses, con riesgo
de olvidar o abandonar la bondad y honradez de sus valores.
Antes de nada, para empezar, queda claro que no voy a disertar para nadie, resaltando o enmarcando cuestiones metafísicas o éticas. Que no pretendo suscitar argumentos reflexivos en el lector ni, promover controversia alguna. Se trata de un ejercicio de autorreflexión, en base a una disciplina mental que he decidido aplicarme, no solo para el sostenimiento de mi propia cordura anímica y emotiva, sino para aleccionar la salud de  mi universo intelectual y la del equilibrio de mi conciencia. Porque... en estas latitudes temporales de la vida, las de un pensionista "jubiloso" (o jubilado) que se dedica a la vida contemplativa y que esparce los alcances de su mente en cuestiones de dudosa ortodoxia, a veces inquietantes, otras "extra-dimensionales", quizá poco afortunadas (porque se pierden en increíbles ensoñaciones)la tramoya mental corre el riesgo de que se ofusque en especulaciones disparatadas o se obsesione de forma compulsiva en comportamientos equivocados. Al menos en esas "latitudes temporales" de una mente que explora constantemente los resquicios de su pensamiento, como es la del autor de esta reflexión que no se contiene de expresarse aquí "en voz alta".
  
Tal vez hay un momento en que, libres de la vorágine
más mundana, propia de los años pasados, pensamos
en el vacío que representa la soledad de nuestra
pobreza de valores, los que decayeron en la
plenitud de nuestra madurez o se desvanecieron.  
Bien, pues dejando aparte ya mi excusa pseudo moralista con tintes balsámicos o curativos para un espíritu, a veces atormentado, para una mente en ebullición, pienso en el potencial de la sabiduría del alma. Después de muchos años de defender, relajar o abandonar mis principios, me doy cuenta que son los valores éticos o morales, los que los fundamentan o sostienen. Y se me ocurre que son los valores económicos, la ambición del poder, la apatía de sacrificar nuestra generosidad hacia los demás, e incluso la debilidad al resistirse a sostener esa privación de nuestro orgullo y nuestra soberbia, todos ellos los que menoscaban la decencia de nuestra ética y de nuestra auténtica identidad. No me voy a referir, por tanto, a valores materiales ni a aquellos que, aún siendo provechosos para el bienestar humano, pervierten la naturaleza honesta de su condición.
  
Por otra parte, quería insistir en que mis consideraciones me llevan a hacer una reflexión, no en atención al transcurso de toda una vida, analizando la bondad de esos valores éticos o su ausencia en edades más jóvenes, sino teniendo en cuenta el curso de esta misma vida a partir de esa etapa dorada que llamamos "la jubilación" y que yo la entiendo como "la edad jubilosa". Pues es en este momento, libre de encrucijadas más mundanas y de momentos materiales más propios de una edad más temprana aunque adulta, cuando pensamos y analizamos la conveniencia de esos valores morales en beneficio de nuestra integridad y de nuestra conciencia.
  
Nuestra reflexión, ante la búsqueda de los valores olvidados,
perdidos o relajados, es una disciplina permanente que debe
contener un análisis de nuestra frustraciones, desencantos,
fracasos, pero también de nuestras aspiraciones y proyectos
hacia la entrega y utilidad con los demás.
Desde luego, no se trata de buscar nuevos valores que refuercen nuestra ética, pues son los mismos que perdimos, olvidamos o dejamos desde nuestra desidia o abandono, deshumanizados por la rutina, la frivolidad o la tecnología. Aunque, si bien es cierto, podría tratarse de descubrirlos por vez primera, si son valores que nunca practicamos o no conocimos.
  
La fidelidad a esos valores ya decadentes, cuando no su recuperación desde el olvido de su práctica, es la que nos lleva a pensar en la grandeza de la esencia virtuosa de la lealtad, el respeto, la generosidad, la comprensión, la solidaridad, la tolerancia, la sinceridad, o cualquier otro comportamiento enmarcado en la honestidad de la condición humana. Actitudes y hábitos, todos ellos, tan imprescindibles en el ser humano, que su abandono o desaparición llevan a esa crisis social y a la decadencia de toda una prosperidad de las civilizaciones.
  
Ni siquiera una maquinaria tan perfecta como la
de este reloj astronómico podría alterar los
destinos del tiempo. (Reloj Congreso Diputados)
Y es "a lo que voy", pues como dije, se trata de un ejercicio mental, de una terapia para el equilibrio del espíritu, incluso yo me atrevería a pensar en una estrategia para la reconciliación con uno mismo, o como dije en una de mis aventuras reflexivas, para optimizar los ajustes del alma. Y tiene que ser "desde ya mismo", mentalizándose en que no hay tiempo para quedar rezagado en la dejadez o en la desidia de ejercer esa bondad de actitudes. Porque, ya lo decía Hipócrates, "la vida es breve; el arte, largo, la ocasión, fugaz; la experiencia, engañosa; el juicio, difícil". Y que, yo mismo añadí, "... y el tiempo es el caballero invisible, implacable, impasible e imperturbable, que consume la vida".
  
Que el paso del tiempo transcurre veloz e implacable, lo sabemos muy bien, y más ahora en nuestra edad "dorada". Que el tiempo es oscuro, porque no hay brillo ni destello en su esperanza para que se detenga, o para que los matices de  la ilusión no permiten ver claro el destino, es todo evidente. Eso sí, podemos ser indiferentes a la crueldad de la rapidez con que se mueve "la maquinaria de su reloj", porque podemos poner esa malograda ilusión en el cercano futuro del mañana, como podemos también exprimir y disfrutar del momento que nos depara el presento, precisamente hoy.
  
Una dosis de ilusión para vivir el instante y alentar el cercano
futuro del mañana, nos lleva también a reconciliarnos con
nuestras angustias e inquietudes, nuestros sobresaltos y
temores. Solo hay que encender la luz de la esperanza e
imaginar que alguien puebla nuestra soledad.
Y no es solamente la escasez de la duración de esta etapa dorada de la vida o su incerteza, la que nos fija el implacable paso del tiempo, y lo que nos marca ese límite de nuestra vida. Es ese "invisible amigo del alma", la soledad, la que nos hace más difícil, en ocasiones, esa reconciliación con uno mismo. Pues la soledad, cuando es absoluta, nos abruma y nos angustia, Y nada mas cierto. Antonio Porchia decía: "A veces, de noche, enciendo la luz para no ver mi propia oscuridad". Así es de terrible la soledad, cuando ni siquiera tienes tu propia compañía. Por eso, yo añadí a esa cita: "Yo enciendo esa luz para buscar en mis ajustes del alma mi reconciliación  y para imaginar que alguien puebla mi soledad".
  
Y antes de servir este mágico coctel para recuperar el entusiasmo
y júbilo que ofrece esa "etapa dorada" de la vida, nada mejor que
confiar en la amistad y volcar en ella una dosis de generosidad, de
tolerancia y respeto, y desde luego de lealtad. 
Ciertamente, son dos cuestiones imprescindibles a considerar en nuestra "etapa dorada" de la vida. Hacer frente a la incertidumbre y ansiedad que produce el no saber el tiempo que nos queda por vivir y combatir la soledad, esa sombra de desamparo y de abandono que nos persigue, son dos objetivos que uno ha de proponerse en estas latitudes. A esto, solo añadirle un poco de seguridad y confianza en si mismo, un "chorrito" de ilusión, unas gotas de buen sentido del humor, todo bien agitado y mezclado. Y ya está.
  
Cuando ya uno se plantea esta situación, si hemos sido capaces de llegar ahí, y ciertamente yo he llegado bien, entonces necesitamos encontrar una excusa para sentirnos importantes y dignos en nuestra noble condición de seres humanos. Necesitamos reconciliarnos con los precedentes que ocasionaron la torpeza de nuestro pasado. Y necesitamos superar nuestros complejos y frustraciones. Nada mejor que acudir a recuperar esos valores a que antes me refería.
  
Si tuviera que elegir un lugar en el que vivir para siempre, con
quienes he confiado y he creído, no lo dudaría y me quedaría
en "la calle de la lealtad"
Desde luego, uno de los valores que reúne todo un principio de integridad y honestidad humana es la lealtad, porque es la mejor muestra de la coherencia entre la nobleza del alma, de la que siempre queda algo, y las actitudes de nuestra conducta con los demás, e incluso con uno mismo. Lucio Anneo Séneca decía que "La lealtad constituye el más sagrado bien del corazón humano", precisando Ortega y Gasset "La lealtad es el camino más corto entre dos corazones". Y es que si la lealtad refleja un mensaje directo de actitudes entre un corazón y otro, cuando se es leal no caben equívocos de conducta ni desviaciones provocadas por los sentimientos, pues si la pasión, la vehemencia en una relación, la amistad o el amor, cualquiera de ellos, hiere el corazón de nuestro semejante, la lealtad ya no existe.
  
Cierto que en un mundo de deslealtades y mentiras, el ser humano sigue creyendo en la lealtad hacia los demás. Parece increíble, pero se sigue intentando respetar esa actitud y ese sentimiento, y no sólo por una cuestión de conciencia o moralidad, sino porque es sabido que compensa emotiva y afectivamente. Yo creo que a nuestros años, aunque nuestro egoísmo de personas mayores nos dificulta corresponder con lealtad, ese gesto, cuando sale del corazón y es sincero, nos va a recompensar en nuestra autoestima y va a fortalecer nuestra dignidad.
  
Es la escena de una película con un mensaje de trasfondo: la
lealtad. No fue su compromiso de compartir su vida, lo que él
 le ofreció a ella, su mujer amada, sino el sacrificio de
renunciar a ella. Lo hizo por lealtad. (Habana, un buen film)
Es evidente que la lealtad es una actitud de conducta que comienza con uno mismo, pues para ser leal a quienes nos rodean es necesario que empecemos por nosotros y que seamos fieles a nuestros propios principios. Fue Vicente Alexandre quien dijo: "Ser leal a sí mismo es el único modo de llegar a ser leal a los demás". Y es evidente que nada tiene que ver la autenticidad de la lealtad con la fidelidad hacia la intrascendencia de las relaciones humanas, el compromiso de compartir las diversiones y el ocio con los amigos, o el de los favores que se prestan a quienes hemos de corresponder en interés mutuo. No sería noble ni honesto, pues tal fidelidad estaría motivada por una intencionalidad  interesada y egoísta. Y no olvidemos que "no es amigo quien ríe mi risa, sino quien llora mis lágrimas". Que no se trata de que la lealtad esté inherente solo al disfrute de la compañía de la persona a la que se es leal, ni siquiera a su cercanía o a la evidencia de saber que uno está con ella. Yo solía decir en mis reflexiones "a veces no es la risa la que debe complacer y reconocer el amigo, sino que es el llanto, el que debe abrazar para consolar, reconfortar y animar el alma desdichada de quien llora".
 
Solía decirle a un lejano personaje que conocí, ya en mi pasado:
"MI lealtad ante todo y ante uno, brindemos pues con un 501".
Uno de los brandis más populares de entonces. (Carlos y Rusty
en la Bodega Osborne de Puerto de Santa María)
Extrayendo parte de aquella reflexión que escribí una vez, "La lealtad, como todo valor ético, a veces se olvida, se desvanece en el escenario de nuestras relaciones  y es entonces cuando desaparece todo vestigio de cuanto hicimos con nuestra disposición por alguien". Lo cierto es que en este momento de mi vida es cuando me preocupa que una de las pocas cosas que debería de gratificarme sería volver a recuperar mi lealtad conmigo mismo. Porque, como añadía en mi reflexión, "es entonces cuando nos damos cuenta que tenemos en nosotros todo el poder de reconocer la nobleza en nuestras actitudes, en su intención, y también la sensación reconfortante de haber sido honestos y generosos hacia quienes se merecieron nuestra lealtad, incluso aunque ellos no tuvieran tenido con nosotros la respuesta de reconocimiento o gratitud que esperábamos".
   
Siempre creí en la lealtad de los niños, sobre todo
entre ellos, porque hay un código de complicidad
entre quienes se respetan, que es sagrado. Luego
está el desencanto, que para los niños es terrible
y cuando se dan cuenta del fraude que sufren,
desean escapar a "un mundo mejor". En la foto,

el niño le pregunta al jefe de estación por ese
mundo. Y estamos seguros que lo que el niño
lleva en la maleta es su lealtad, seguro.
Decía también que "la lealtad es un compromiso por el que hemos de defender lo que creemos y a quien creemos". De ahí la sublimidad de su noble condición en la disposición de no abandonar su entrega y dedicación, no obstante la indiferencia o el olvido de a quien hemos de ser leal, o incluso su desprecio o su traición, si es que seguimos creyendo en esa persona, a pesar de su distanciamiento o  su enemistad.
  
Para terminar de disertar sobre la lealtad, ya solo recoger una definición que hice entonces en mi reflexión y en la que decía "La lealtad es una palabra inmensa en su contenido, en sus matices, porque implica nobleza y respeto, pero también atención desinteresada y apoyo fiel, además de que, todo ello, siempre suele llevar la envoltura de ese afecto casi imperceptible pero cálido y reconfortante para el que lo recibe". Quizá también nos estamos ya refiriendo a la amistad.
  
Lo cierto es que recordaba ahora una conocida canción francesa que cantaba Patricia Kaas. "Avec te temps", se llamaba. De su letra hice mi propia interpretación, porque me sugería este mensaje que compuse en forma de verso, pues se trataba de adaptarlo a aquella inolvidable canción:
  
La niña le dice a su perrito Whity: "Gracias, mi amigo, porque
te has quedado a mi lado para cuidar de mi, enseñándome la
bondad de tu nobleza". Whity le dice a la niña: "Gracias, mi
amiga, porque me haces compañía, me das el calor de tu
corazón y me arropas con el paraguas de tu ternura".
"Con el tiempo todo se va y desfallece
y hasta la mejor amistad se desvanece.
Se olvida el amor, se van las pasiones,
se aleja el calor y las emociones.
Solo queda el grato sabor de una verdad,
la luz de un recuerdo y de una lealtad".
   
Es pues, la amistad ese otro sentimiento tan relacionado con la lealtad, como un reflejo inevitable, el que ensalzo aquí en "la decadencia de los valores éticos" y que sufrimos, quienes aún buscamos recuperar nuestros viejos principios. De ella, la resalto y coloreo como un sentimiento tan inherente a la lealtad que es, y de la que entiendo muy bien que no es amistad aquella que carece de lealtad.
  
"No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser,
solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo"
Por otra parte, y como ilustración (también musical: clic en el título) "L´amitiées una bellísima canción de Francoise Hardy cuya letra dice algo así: "Como no sé lo que la vida me depara, quizá será que nunca llegaré a ser nada, si no me queda un amigo... que me comprenda, me consuele y me dé calor. Entonces olvidaré mi llanto y mis penas, y si me invita, llegaré a su casa a calentar mi corazón con el fuego de su leña".
  
Y bueno, pues... quería pensar en el agrado y complacencia que se siente cuando, recordando algunos de los versos del poema de José Luis Borges, nos ponemos en su lugar, ahora que aún estamos a tiempo, porque podríamos identificarnos así:
  
"No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida,
ni tengo respuesta para tus dudas o temores,
pero puedo escucharte y compartirlos contigo.
   
"Y cuando me necesites, estaré contigo, tendrás mi abrazo
y mi consuelo. Y no estarás sólo"
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro,
pero cuando me necesites estaré junto a ti.
  
No puedo evitar que tropieces,
solamente puedo ofrecerte mi mano
para que te sujetes y no caigas.
  
Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos,
pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
  
No puedo evitar tus sufrimientos
cuando alguna pena te parta el corazón,
pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos
para armarlo de nuevo"
  
"Hermoso mundo, el de un niño que besa por amor, hermoso
mundo, el de la ternura y la inocencia de su beso"
Se dice que "las buenas fuentes se conocen durante las grandes sequías, los buenos amigos en las épocas desgraciadas". ¿Por qué no en nuestra "etapa dorada", en estos maravillosos años que nos quedan? Se dice que "el que nos asiste en nuestros días tristes, ése es nuestro amigo" y que el amigo seguro se encuentra en ocasiones inseguras. Porque estamos acostumbrados a que la amistad sea un "contrato" de mutuos intereses, un compromiso para pasarlo bien, aprovechando la mutua convivencia, siempre en un equilibrio de beneficios y provechos rentables para cada uno. Exigimos servicio y atención productiva del amigo y no perdonamos sus defectos o errores. Pues recordemos lo que decía un proverbio árabe, "El que quiere amigos sin defectos no tendrá ninguno", o lo que citaba Jean de la Bruyere, "No puede ir muy lejos la amistad cuando ni uno ni otro están dispuestos a perdonarse".
  
"Los amigos que tienes y cuya amistad ya has
puesto a prueba, engánchalos a tu alma con
ganchos de acero" (William Shakespeare)

Me gusta recordar algunas otras de aquellas frases que citaba en mis viejas reflexiones, porque rememoran en mí lejanos y nobles propósitos que me hacía hace años. Quizá entonces no conseguí que se cumplieran. Puede que ahora, al menos pueda hacerlo cuando la decadencia de valores  morales y de sentimientos, tales como la amistad, es una certeza.
  
El caso es que he querido extraer lo más significativo para mi propio ejercicio de reconciliación afectiva, además de un propósito de actitudes. Y así; contra la mediocridad del trato mundano o la vulgaridad de las relaciones frívolas que nos muestran las falsas amistades, contra las trabas que imponen los convencionalismos, pensemos en mensajes que contienen citas como: "La amistad pura sabe de placeres que nunca podrán gozar las almas mediocres" (Jean de la Bruyére), "Todas las grandezas de este mundo valen lo que un solo amigo" (Voltaire), "No hay nada más frustrante que sentirse un buen amigo de alguien y no poderlo demostrar, ni poder ofrecer su influjo afectuoso y benévolo a quien de verdad se aprecia, y ello por culpa de la hipocresía de las costumbres, del rigor de las tradiciones y tabúes, de las conveniencias sociales y las trabas familiares" (Rusty Andecor).
  
"Un verdadero amigo es quien te toma de la
la mano y te toca el corazón" (G. Márquez)
Sin olvidar algunas de las adversidades y de los mayores enemigos de la amistad, como son la envidia, el malentendido, el rencor, el egoísmo compulsivo, el engaño o la traición, entre otros. Así, ilustran las citas: "No hay certeza de amistad sólida y perdurable si no se ha probado el dulce sabor de perdonar y ser perdonado por los defectos o errores cometidos en el transcurso de una relación", "La verdadera y más noble amistad se consigue después de superar las dudas y el recelo sobre el buen y leal amigo en que confiamos, pero sobre todo, cuando se ha conseguido perdonar las equivocaciones y defectos de uno y otro" (ambas, de Rusty Andecor). O aquella frase de mi amigo Pepe Bravo y que a mí me dedicó en el momento en que dudé de una persona, la que decía: "Situaciones excepcionales, a veces nos muestran estados inexistentes que nos hacen dudar y desconfiar".

Y sin dejar atrás la confusión y los equívocos que surgen en la amistad cuando surge la fascinación de las emociones o la incontenible atracción de los sentidos en una relación, pues hay un trayecto tan estrecho e impreciso en el contacto de dos seres humanos, cuando ambos se dejan cautivar, que el enamoramiento no es una posibilidad remota que se produzca, cuestión que no por ello pueda dejar de ser deseable cuando el paso de una relación a otro pueda ser el destino deseado. Pues decía Jules Renard "La amistad entre un hombre y una mujer es tan sólo una pasarela que conduce al amor".
  
"Podrás abandonar tu amigo, olvidarte de él,
pero sus lazos de amistad estarán ahí siempre"
Finalmente, quería recordar aquella frase que me dijo una vez un lejano y fiel amigo, más que nada para entender mejor la diferencia entre ser o dejar de ser amigo y la naturaleza de lo que son los lazos de amistad. Decía: "Podrás olvidarte de tu amigo, pero no de su amistad".
  
¿Y qué hay de una amistad sin generosidad? Supongo que es como una bella rosa sin perfume y sin aroma; pues su hermosura solo es aparente, que cuando te acercas a ella para sentir su fragancia, reconoces que no percibes la esencia tras el efecto de su imagen. Hace años, cuando en mi papel de "Rusty Andecor" escribía aquellas reflexiones sobre la generosidad, decía "El amigo de horas felices y de días hermosos debe tener la generosidad de serlo también en los malos momentos y en los días desventurados para los suyos". Como decía también "Prefiero la generosidad con que mis amigos y mi gente me dedican su tiempo para escucharme y atenderme, para darme su confianza y su apoyo, en esos momentos de soledad y desánimo que a veces nos asalta la vida, antes que recibir de ellos sus dádivas y agasajos o sus bienes materiales".
  
"... siempre puedo ofrecerte las rosas de mi jardín; no valen
mucho, pero es la mejor prueba de amarte"
Lo cierto es que ahora, en los años de esta etapa dorada de nuestro viaje de la vida, el que aún nos queda por recorrer, es cuando mediante un esfuerzo de empatía, nos damos cuenta cuán gratificante puede ser nuestra generosidad desinteresada con nuestros amigos y con nuestra gente cercana, pues si vemos que es mutua, podemos percibir esa misma muestra en nosotros.
  
Recuerdo unos sencillos versos que escribí en aquellas reflexiones; aquellos que decían:
    
"Si no te puedo ofrecer mi riqueza,
pues nada tengo que darte,
te llevo a ti hoy mi pobreza
porque es mi mejor prueba de amarte"
  
No sólo es generosidad la entrega de nuestro afecto
y simpatía, de la sonrisa del alma, sino también
la de la comprensión de su estado en su mundo,
a veces, tan ajeno y lejano a nosotros.
Y es que sabemos muy bien que el que más tiene es el que menos da, y el que menos posee, el que más capacidad tiene de dar. Quizá esto es así porque la generosidad extrañamente proviene de la escasez o de la precariedad que podamos padecer. Pues en las privaciones, o cuando tenemos esos pocos momentos de riqueza, es cuando conocemos la satisfacción de sentirnos realizados en nuestra mas digna condición de seres humanos. Es evidente que la generosidad, vista desde esa perspectiva, ejercita el corazón y, con su entrega sincera y desprendida, lo fortalece.
  
Además, hay unas consideraciones que hice en mis reflexiones que no quiero ahora pasar por alto, precisamente para pensar en hacer esa disciplina mental con la que me he propuesto reclamar mi atención a los valores en decadencia de los que trato en este ensayo. Por un lado, entiendo que una gran parte de la generosidad hacia los demás es la cortesía y la simpatía, la atención discreta y paciente, y la dedicación de una sonrisa que denote el mensaje más elocuente de comprensión. Nada mejor ante la actitud impertinente del presuntuoso o del intolerante. Sin olvidar que nunca deberemos caer en el engreimiento de una supuesta excesiva suficiencia, porque "si llegas a creerte mejor que a los que sirves, por el hecho de que estás siendo generoso, desde ese instante dejarás de servirles".
  
La generosidad cuya entrega es la pasión y la complacencia
sensual, la que identifica al amor, no es precisamente la más
desinteresada y desprendida, aunque pueda ser la más
placentera y vehemente. ("Passion evenning". Leoniv Afremov)
Y luego, hay además un tema en que pienso a veces en cuanto a los efectos de la generosidad. Por una parte, si "la generosidad debe estar en escuchar con agrado y respeto, no solo al que intenta comunicarnos su mensaje, sino al que pretende deslumbrarnos con su aparatosa oratoria o perorata, además de su evidente protagonismo", es evidente que aparte de demostrar haber sido más que generoso con el primero, con el segundo le habremos ofrecido una lección que puede que en algún momento le haga reflexionar.
  
Después, está el tema de esa especie de compensación que esperamos de los demás cuando sabemos que hemos sido generosos con ellos. Pero la generosidad debe ser desprendida, aunque ciertamente somo humanos y nadie es insensible ante la indiferencia de quien no reconoce nuestro gesto generoso. Y es que, a veces ofrecemos nuestra afectividad con la que suponemos hacemos felices a quienes se la entregamos. Pero el corazón nos dice que "nunca reclames el afecto de aquellos a quienes entregas tu tiempo, tu cuidado y tu estima, pues si tu sentimiento hacia ellos es sincero, tarde o temprano sus efectos calarán en su corazón y la respuesta no se hará esperar"
  
Lo creamos o no, el instinto de algunos animales nos dan muestra
de la nobleza en la relación entre su especie. Es como si ese
instinto les llevara a poner la tolerancia y el respeto como una
norma de conducta entre ellos.
Finalmente, recordemos a Marcel Jouhandeau en su cita: "Como no tenemos nada más precioso que el tiempo, no hay mayor generosidad que perderlo sin tenerlo en cuenta", pues nada hay más desprendido y desinteresado que dedicar el tiempo a los demás para ayudarle en sus necesidades, aliviarles en sus preocupaciones y consolarles en sus desdichas.
  
Por lo demás, resaltar una vez más valores como el respeto, la tolerancia, la sinceridad y todas esas cualidades que tanto apreciamos en nuestro entorno, todas ellas matices que vienen a definir la esencia de la honestidad, y cuya naturaleza nos motiva en nuestra actitud para comportarnos de la misma forma.  Y es que decía el novelista David Gemmell "Nada de verdadero valor se puede comprar. El amor, la amistad, el honor, el valor, el respeto. Todas esas cosas se tienen que ganar". Lo que indica la dimensión sublime que caracteriza su impedimento como aptitud inalcanzable mediante recursos exclusivamente materiales.
  
Puede que haya un abismo entre los seres humanos
para entenderse y tolerarse. Sin embargo, hasta
entre distintas especies de seres puede llegarse a
esa conciliación de respeto y tolerancia.
En cuanto al respeto, decía el empresario y escritor americano Dale Carnegie: "Demuestre respeto por las opiniones ajenas. Jamás diga a una persona que está equivocada". Algo que no se parece en nada a la realidad "fastidiosa" del contertulio o compañero de charla que discute tu opinión o parecer, el saber de tu argumento, sin analizar, contrastar o probar el rigor o la razón de la premisa  o el dato que sostienes. Ese cansino "discutior", polemista obsesivo, que no atiende a lo que dices y que sólo se escucha él, es una situación que todos padecemos y que, entendiendo lo que supone de atentado al respeto ajeno, intentamos no caer en su vicio. Citas como la de Rafael Gómez Pérez "el mejor rasgo de la amabilidad es el respeto a la libertad de los demás", o el sabio dicho del Dalai Lama "Cuando entiendas que hay otra forma de ver las cosas, entenderás el significado de la palabra tolerancia", nos aleccionan de que donde se acaba el respeto se empieza la anarquía en la convivencia o se desencadena el caos de las libertades,  en el que donde no hay tolerancia no hay entendimiento. Mahatma Gandi decía "Puesto que soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio". Lo que nos sugiere que está claro que es algo que no deberíamos olvidar en el futuro de nuestra "etapa dorada".
  
Quizá es momento de aprovechar que el respeto y la
tolerancia es válido también ante la extravagancia
de un mundo que no entendemos, o de aquellos seres
animales que se merecen ser respetados.
Si he de ser sincero, he querido rebuscar en el pensamiento de escritores y ensayistas alguna frase, alguna otra sentencia, que me permita reflexionar sobre la incertidumbre que aún me abruma a veces sobre estas cuestiones. Y así, decía el político Thomas Jefferson "Una opinión equivocada puede ser tolerada donde la razón es libre combatirla". Porque todos podemos estar equivocados, que nuestros errores a veces confunden nuestra razón. El propio Voltaire llegó a decir: "Todos estamos llenos de debilidades y errores; perdonémonos recíprocamente nuestras tonterías". Que en muchas ocasiones hay que darle una oportunidad a lo que es ajeno a nuestro punto de vista o parecer, pues como decía el científico alemán Georg C. Lichtenberg: "Concede a tu espíritu el hábito de la duda y a tu corazón el de la tolerancia". O incluso hacer alguna concesión a quien está en el polo más opuesto de nuestro mundo; pues citaba el poeta Walt Whitman: "Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano", recordándonos que la oportunidad de la opinión ajena debería primar ante todo, incluso que el respeto y la tolerancia le hiciera llegar al extremo del universo.
  
La relación de una pareja puede ser fascinante, pues reúne todos
los valores, desde el respeto, la tolerancia y la lealtad, hasta la
comprensión y la sinceridad, la solidaridad y la generosidad.
Su mundo puede gratificar más que otra cualquier trato.
De la solidaridad, como actitud y conducta, incluso como  sentimiento de adhesión y apoyo en las causas comunes que más dificultades entrañan para unos u otros, sobre todo, como sentimiento de fidelidad recíproca y actitud de responsabilidad con el ser humano sin distinción, es otro de los valores que hemos echado de menos a lo largo de la vida, otro de las actitudes que podríamos recuperar en beneficio de la recompensa de nuestra autoestima. Decía William Shakespeare "Hemos venido a este mundo como hermanos; caminemos, pues, dándonos la mano y uno delante de otro", mensaje que nos sirve como un buen titular en nuestro propósito. Pues no es fácil llegar a ser solidarios; y es que ya decía el activista norteamericano Martin Luther King "Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos, como hermanos".
  
El sacrificio y la generosidad de estar junto a la persona que
necesita nuestra atención y cuidado es un valor que no tiene
precio hoy en día (Painted by Josephine Wall, las 2 pinturas)
Ciertamente, el espíritu por aunar apoyos y esfuerzos, el empeño por repartir la generosidad y el sacrificio, siempre estuvo en el pensamiento de la sabiduría de los más antiguos filósofos y escritores. "No hay bien alguno que no nos deleite si no lo compartimos" (Séneca), "Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga" (Homero) o "Tras la conducta de cada uno  depende el destino de todos" (Alejandro Magno). Lo que nos aclara que solo el conjunto de todos consigue un propósito difícil, imposible de realizar cada uno por separado. Donoso Cortés lo decía así: "Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos". Lo que nos define como ganadores en una causa participativa, sea cual sea nuestra aportación. Charles Dickens decía "Nadie que haya aliviado el peso de sus semejantes habrá fracasado en este mundo". En cuanto al sacrificio, como renuncia o privación que se hace en favor de otro, John Galsworthy decía "El valor de un sentimiento se mide por la cantidad de sacrificio que estás preparado a hacer por él"
  
Y no olvidemos que el primer ejercicio a que nos debemos para
poder comprender a alguien es sentarnos a reflexionar sobre
la búsqueda de nuestra propia auto-comprensión.
Qué más puedo decir de los valores en decadencia que anhelamos recuperar. Quizá en un mundo en el que difícilmente nos entendemos y nos toleramos, deberíamos considerar también el ejercicio de la comprensión como actitud generosa y solidaria, con su carga de empatía, para aliviar y hacer más llevadero el mundo de inquietudes, dificultades, confusiones, e incluso soledades y desconsuelos de los demás. A ver... la comprensión, ¿qué es comprender a alguien? Baruch Spinoza, filósofo holandés, dijo "Comprender es el principio de aprobar". Por su parte, André Malraux, el novelista francés, decía "Si de veras llegásemos a poder comprender, ya no podríamos juzgary la escritora francesa Germaine de Staël, "Ser totalmente comprensivo le hace a uno indulgente". De lo que se deduce que no podemos tomar una opinión de nadie sin antes haber hecho un esfuerzo por entenderlo y por conocer su carácter o su personalidad.
  
Se dice que nada hay tan transparente como la
mirada de un niño, que nada es tan diáfano como
el mensaje de los ojos de esa niña. Recordemos
que "comprender a alguien es entender su
semblante y su mirada.
En este sentido, Rob Goldstone decía "En tu relación con cualquier persona, pierdes mucho si no te tomas el tiempo necesario para comprenderla"Khalil Gibran fue más allá cuando dijo "Para entender el corazón y la mente de una persona, no te fijes en lo que ha hecho, ni te fijes en lo que ha logrado, sino en lo que aspira hacer", condicionando la comprensión de la persona a lo que supones pretenderá hacer. Finalmente, no olvidemos que comprender a alguien es entender su semblante y su mirada. Un proverbio árabe decía "Quien no comprende una mirada tampoco comprende una larga explicación".
  
Dicho esto, desde este impresionante "palco" de mi "etapa jubilosa" que me permite ver todo un largo y repleto camino de vivencias hasta un horizonte tan lejano casi como mi edad, pienso que "siempre hay un momento en que el ser humano, una vez superada la plenitud de la vida, reflexiona sobre lo que el tiempo le está dando para no olvidar lo que mañana aún puede darle". Pienso que "conseguir reconciliarnos con nosotros mismos, buscando la paz de nuestro espíritu, ahora que aún estamos a tiempo, es llegar a acercarnos al mundo real para intentar entenderlo y para ser entrañables y generosos con cada uno de los seres que lo pueblan, pero también con las maravillas que lo adornan". Fue parte de mi reflexión que hice en uno de mis artículos de ensayo sobre aquella frase de García Márquez: "Un minuto de reconciliación tiene más mérito que toda una vida entera de amistad".
  
Cuando contemplamos, a través de la ventana de nuestro "universo
secreto", parte de la realidad vivida, quizá nos lamentamos de
haber confiado en las personas equivocadas. Puede que sea triste,
pero debe formar parte de nuestro proceso de reconciliación
Dicho esto, y desde ese mismo "palco" al que antes me refería, la vista de la panorámica no es siempre limpia y sincera. Habría que encontrar otro momento, o ese mismo de antes, tal vez desde una ventana con un cristal tamizado que ocultara las escenas más grises y mediocres de la vida, para que en esa reconciliación que buscamos con nosotros mismos, pudiéramos hacer un ejercicio de sinceridad que nos llevara a ver más limpia y honesta la visión de vida de nuestro futuro. Sin olvidar aquello que dijo Bertrand Russell, alentando a ser sincero incluso en los momentos en que es más útil no serlo: "Mejor ser sincero, incluso si la verdad es inconveniente, puesto que resulta más inconveniente cuando se trata de ocultarla". Y es que, como decía Charles Dickens, "No está en mi naturaleza ocultar nada. No puedo cerrar mis labios cuando he abierto mi corazón".
  
"Se puede ser feliz por un instante, pues en un instante se goza
una ilusión". En "En busca de la felicidad", Chris vende su scaner
para supervivir con su hijo y se van a dormir a un hotel, en vez
de ir a la casa de acogida. Aquella noche serán felices.
En fin, solo me queda llegar a la conclusión de que todo conduce a ese anhelo  que tanto nos gratifica, a esa ambición tan incontenible, la que todos tenemos, por aspirar a conseguir la felicidad. Y lo cierto es que no he podido evitar volver a hojear mi reflexión sobre la felicidad, la que escribí en el 2009. Y eso que, a veces, buscar la felicidad parece un juego como del "escondite", que no aparece "a la vuelta de la esquina", que se gana o trabajándola o mereciéndola, que quizá no haya que ir a buscarla sino que será el que menos te lo esperas el que te la llevará a ti. Sin olvidar que "la felicidad está en la lucha, en el esfuerzo, en el sufrimiento que supone esa lucha y no la victoria misma" (Mahatma Gandhi) y que "los seres humanos podemos ser felices por un instante, y un instante es una ventana hacia la eternidad" (Octavio Paz).
  
"A veces, la felicidad es mejor imaginarla que tenerla". En la
película, hay una secuencia en que Chris se esconden en un
rincón, simulando que es una cueva, porque viven, como en un
cuento, que les persigue un monstruo. Es su instante feliz.
Ya lo dije yo entonces: "son los efectos de un instante los que generan y recrean el placer en nuestro corazón durante una vida", pues en la vida no existe la felicidad prolongada, sino que solo existen los momentos felices. Sin contar con el empacho emotivo que produce la sensación confusa y evanescente que produce una "borrachera" de felicidad. Pues como decía Rusty Andecor "la felicidad se debe anhelar y beber a sorbos porque sus efectos continuados pueden aturdirnos; es la sucesión de instantes felices lo que conseguirá hacernos llegar al estado más dichoso de nuestra vida".
  
No era ésto lo que debía tratar hoy aquí, aunque sí es cierto que son los valores éticos y los intelectuales los que nos hacen felices. Y como algunos de ellos, tales como la generosidad o la amistad, son en parte los responsable del estado sublime de la felicidad, es por lo que quiero recordar, precisamente para mi ejercicio de valores en los años de mi futuro, algunos de los pensamientos de aquella reflexión que escribí.

Bellísima escena de "Cinema Paradiso". Enternecedora la historia
de amistad entre Alfredo, el proyeccionista, y Totó, aquel niño
curioso y travieso, pero fiel a su amigo, una relación de inmensa
felicidad. Aparte de la maravillosa historia de amor que la
música de su banda sonora envuelve la película.
Nunca dejé de pensar que la felicidad no era un placer aislado y alejado de los demás. Jane Porter decía "La felicidad no es perfecta hasta que no se comparte". Por su parte, Von Humboldt dijo "En el fondo son las relaciones humanas con las personas las que dan valor a la vida", significando que es esa relación humana la que nos satisface hacia esa felicidad, y que incluso es la entrega a la familia y a los amigos lo que más gratifica el alma. En este sentido, Tolstoi decía "No hay más que un modo de ser felices: vivir para los demás", añadiendo Baden Powell "La manera de conseguir la felicidad es haciendo felices a los demás". Más sabia aún es la cita de Scheweitzer, la que decía "No sé cuál será mi destino, pero sé una cosa: los únicos verdaderamente felices serán los que hayan buscado y hallado el modo de servir a los demás"  Podría atreverme a pensar que "cuando encontramos en la felicidad de otro la propia felicidad habría que pensar que... ¿no estaríamos amando a esa persona?".
  
Y siempre hay un vals que bailamos al son de nuestra felicidad.
A veces, no está en la realidad, sino dentro de nosotros mismos,
en nuestra imaginación
Por cierto, "La felicidad no consiste en la ausencia de conflictos, sino en la capacidad de afrontarlos"; pues, como decía Marco Aurelio, "se necesita muy poco para tener una vida feliz; todo está dentro de ti mismo, en tu manera de pensar". Y es que el poder de la mente puede ser capaz de conseguir un equilibrio entre el conflicto o inconveniente que nos abruma y la satisfacción de poder afrontar el mismo, en beneficio de éste. Tampoco es la fortuna y la abundancia de bienes lo que más puede complacer o colmar nuestros anhelos, sino la suficiencia de medios de vida sin llegar a la opulencia. Pues "No es la riqueza o el esplendor, sino la tranquilidad y el trabajo, lo que proporcionan la felicidad" (Thomas Jefferson).
  
Ese vals de la felicidad que llevamos en la imaginación
lo bailamos a veces en la oscuridad y en el silencio,
pero en ocasiones nos acompaña la música de la
fantasía y las mariposas de la ilusión.
Termino con una cita de Hellen Keller, aquella que decía "Existen maravillas en todo, aún en la oscuridad y en el silencio, y la felicidad está a veces en cualquier estado en que uno se encuentre". Por cierto, esto me recuerda que, en ocasiones... "La felicidad es mejor imaginarla que tenerla".
  
¡Bueno...! ¿Y si le ponemos un "bis" reflexivo a todo este análisis, medio ético, medio metafísico? ... ¡Pues vamos a ello! Porque este ensayo, sin más pretensiones que las de ejercitar ese universo intelectual tan influenciado por la imaginación y los ensueños de un viajero de la vida, ya "jubiloso", es el último. No hay más que pensar, no hay más que rebuscar en la mente o en la conciencia. Está todo dicho. Quizá está... casi todo dicho. Siempre hay algo que uno no es capaz de decir. Y ahí se queda, entre los rincones y entresijos de ese mundo de la consciencia y del misterio de ese otro universo más oculto, el del subconsciente. Aunque... es posible que todo lo que pueda parecer encubierto, al menos fingido o simulado, se halle y se descubra debajo del entrelineado de una parte de lo que escribí en algunas de mis otras publicaciones o detrás de las imágenes más sugerentes que inserté entre los textos. Es posible que allí esté la clave y la esencia del misterio de lo que no fui capaz de decir. Es posible.
  
Gracias al vals de nuestra fantasía recuperaremos la ilusión
perdida, e incluso tal vez, solo tal vez, alguno de nuestros
sueños se convierta en realidad (Painted by Josephine Wall)
En fin... como ya dije antes, este es ese último "bis" reflexivo, extraído de mi obra "El coleccionista de citas", con el que termino mi ensayo sobre "la decadencia de los valores éticos". Un trabajo que compuse y escribí para la terapia de mis sueños y ejercicio de "mi mente jubilosa": 
  
"Gracias a nuestros sueños, porque con la búsqueda del deseo cumplido y con el que pintamos la fantasía de nuestro mágico cuento, el que todos llevamos en el corazón, conseguimos recuperar la ilusión de nuestras frustraciones y de nuestros desencantos. No importa que escapemos o no de la cruel realidad; solo importa la calma o la paz para reconfortar nuestro espíritu, que sigue encerrado en nuestra mente ocupada y obsesionada solo con llegar al anhelo de esa felicidad".
  
Ángel González "Rusty Andecor"
  
ANEXO: Otras precedentes reflexivos publicados en años anteriores:

7 mayo 2017
    

La "etapa dorada y jubilosa" de un iluso de la vida. (Los diez o quince años que me quedan)

13 abril 2016

El paso del tiempo, buscando la justa complicidad en los ojos de los demás.

1 junio 2015
   

Reflexiones para "mis ajustes del alma". Mis pensamientos y citas literarias (III)

13 junio 2014
  

Mi reflexión sobre el fraude y la estafa de nuestro condicionamiento humano.

5 junio 2013
  

El significado del paso de tiempo para un "aprendiz de poeta" que cumplió su primer año de "júbilo". Homenaje a la jubilación.

24 febrero 2012

Ángel González es "Rusty Andecor"

Ángel González es "Rusty Andecor"
Contemplador del mundo, pensador de la vida que ha vivido. Aprendiz de poeta, imaginador de cuentos y pintor de ilusiones y desvaríos.

El perfil de Rusty Andecor

Es Rusty Andecor, ilusionista de sueños y ensoñador de ilusiones, "aprendiz de poeta” e "imaginador de cuentos", aunque su nombre real es Ángel González García.

Dice de su profesión : Maestro “que lo fue”, gestor de “futuros”, que hace ya algún tiempo dejó de serlo, músico retirado (porque dejó el piano, que la “guitarra” le dejó a él); y -como dice- se atreve a hacer de "componedor de versos", que suele dedicar a un “universo” lejano y para cuyo oficio se solía inspirar en un lugar llamado "Café Venecia", con el increíble "telón de fondo" de aquellos personajes surrealistas que lo frecuentaban, pero que desapareció hace ya tiempo.

Siempre le gustó que la gente con la que trabajaba fueran sus amigos. Le gustaba compartir el "universo de sus musas", el silencio de su "boulevard" y la música de fondo que él le ponía. Ahora... ya no es lo mismo; algo desapareció. Siempre le gustó la fascinación de Audrey Hepburn y la magia de“Desayuno con diamantes”. También le gustaba soñar con los "besos mojados de lluvia" y con sabor dulce de "rosa de mazapán". Y solía ofrecer a sus “amigos con alma sensible” sus "reflexiones", de vez en cuando, y sus mensajes anuales de Navidad, además de su álbum de "la música más hermosa del mundo".

Y suele decir: "Me gusta ir los viernes al Copacabana y al Candilejas "de cañas", con la familia y los amigos. Me pirla el "Ribera Duero" o un buen "Rioja". Me encanta preparar cubatas de ron "con un toque de limón" a mis incondicionales. Y no me pierdo, cada año, esa visita al "Jazz Vitoria" con mis amigos, ni a la "Cuesta de San Vicente" la mañana del concierto"

Le apasiona la música de Vivaldi, Teleman y, muy especialmente, Chopin. Me encanta oír a los Dire Straits y Mark Knopfler, Eva Cassidy, Diana Krall, Patricia Kaas; pero, sobre todo, le gusta oír esta música en sus Jbl. Y aún sigue escuchando a The Beatles y a sí mismo en Los Agaros¡qué tiempos aquellos!

Le encanta el buen cine y siempre recurre a ver alguna de "mis películas favoritas", esas de las que os doy detalle, en un espacio más abajo.

Le gusta leer a Gabriel García Márquez y a Pablo Neruda. Pero también le gusta leer a Edgar Alan Poe.

Pero, sobre todo, dice "me gustan los "colores" de ese "mundo maravilloso", que está "ahí fuera", detrás del paño que se pone, a veces, delante de tus ojos y de tu corazón".

Ha escrito algunas obras literarias que no ha llegado a publicar porque no encontró un editor con un presupuesto que se ajustase a sus posibilidades económicas. Sin embargo, sus trabajos están editados en formato pdf y a disposición gratuita de sus familiares y amigos, a los que pueda interesales.

Las obras literarias escritas hasta la fecha son:

Diccionario de un coriano.

"Versos para el atardecer" (Colección de 40 poemas)

"Mis reflexiones y cartas a mis amigos con alma sensible"

"La música más hermosa del mundo"

"La música de mis tiempos"

"El paso del tiempo de un aprendiz de poeta"

"Mis pensamientos y citas literarias"

"La verdad y la mentira de mis reflexiones"

"Reflexiones para mis ajustes del alma"

"El cuento de la Princesa y el Campesino"

"El cuento de la dama del Sena y el viejo poeta"

Índice de los espacios literarios (Cuentos, poemas, reflexiones, cartas y otro tipo de ensayo)

Índice de los espacios literarios (Cuentos, poemas, reflexiones, cartas y otro tipo de ensayo)
"Es la rosa de un destello, la que busco en mi recuerdo; y el aroma de mi cuento que perece en el olvido, y el color de aquella imagen que acabó tan desteñida. Es la rosa de mi sueño y el adiós que se ha perdido" (Rusty Andecor)

Hacer clic en el título del espacio literario que interese:

Perfil de Rusty Andecor: UN BURÓCRATA CON ALMA DE RAPSODA: Ángel González (por Ángel G. Perianes, de la Universidad de San Pablo CEU)

DICCIONARIOS Y CUENTOS:

* EL DICCIONARIO DE UN CORIANO.De Angel Mª González

* El Diccionario de un coriano. Muestra de algunas voces y expresiones

* EL DICCIONARIO DE UN CORIANO (Su contenido íntegro)

* EL CUENTO DE LA PRINCESA Y EL CAMPESINO.Primera parte

* "Rusty, El coleccionista de citas"(Cuento

* El cuento de la Dama del Sena y el viejo poeta (Cuento de invierno)

* "El viejo mago y la niña del vestido blanco". (Cuento incompleto de Navidad)

ENSAYO LITERARIO: Reflexiones y otros artículos

·MI REFLEXIÓN SOBRE LA AMISTAD

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA AMISTAD (2ª parte)

· Mis reflexiones sobre la soledad y sobre el aburrimiento

· MI REFLEXIÓN SOBRE EL DESENCANTO

· Mi reflexión sobre la ingratitud

- MI REFLEXIÓN SOBRE LA FELICIDAD

- Mi reflexión sobre la infelicidad

· Mi reflexión sobre la generosidad

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA LEALTAD

- Mi reflexión sobre la lealtad (2ª parte)

- Mi reflexión sobre el cinismo de la cortesía

- El tiempo que pasa... "es lo que hay". El cómo nos queda, es que no hay otra... "es lo que tiene"

- La "etapa dorada y jubilosa" de un iluso de la vida. (Los diez o quince años que me quedan)

- El significado del paso de tiempo para un "aprendiz de poeta" que cumplió su primer año de "júbilo". Homenaje a la jubilación.

- El paso del tiempo, buscando la justa complicidad en los ojos de los demás.

· Mis pensamientos y citas literarias. 2ª parte

· Mis últimas reflexiones: sobre la belleza, la mentira y sobre "una última sonrisa"

· Reflexiones para "mis ajustes del alma". Mis pensamientos y citas literarias (III)

· Mi reflexión sobre el sentido del humor.

· "Un minuto de reconciliación, mejor que toda una vida de amistad" (García Márquez)

· Dos oficios muy comunes: el hablador dominante y compulsivo y el escuchante resignado y sufrido

· Los encantos y temores de la soledad

· Mi reflexión sobre los colores del mundo

· De los colores y de los aromas de la Puerta del Sol y sus aledaños

· De los colores y aromas de este mundo pútrido, pero maravilloso, y del universo que habita en los confines de nuestra imaginación.

* De la calle del Desengaño y de algunas de mis citas y reflexiones sobre el mundo de los desencantos

* Poema al tiempo. Mi reflexión sobre el paso del tiempo

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA SONRISA

· Mi reflexión sobre el "SINVIVIR"

· Mi reflexión sobre el "Hablar y no saber escuchar"

* Mi reflexión sobre la indiferencia

- Dos buenos y leales amigos que me entendieron y me encontré en La Rioja

· ¿Qué ocurre cuando alguien te agobia, en una amistad o relación?

· Carta a mis "amigos con alma sensible"
· Nueva carta a mis amigos. Mi semblanza y mis recuerdos

* El Café de París. Homenaje a la ilusión y a “las música más hermosa del mundo”

· EL BOULEVARD DE CITAS

· Guiños y respuestas en mi Boulevard literario

- Mensaje para esta Navidad: ¡Qué mundo tan maravilloso!(Navidad de 2008)

- El mundo es maravilloso, es NAVIDAD y todos queremos ser felices(Navidad de 2009)

- Mensaje de Navidad para aquellos corazones sensibles, sinceros y que sienten verdadero afecto por los demás.(Navidad de 2010)

- Feliz Navidad, especialmente para quienes hacen que el mundo sea maravilloso(Navidad 2011)

- Reflexiones para la Navidad (Navidad 2014)

- Pensando en la ilusición y en la esperanza de la auténtica Navidad

- El tesoro de un "diamante" para el resplandor de nuestro paso del tiempo

- La poesía de una colección de modelos de autos de época

Homenaje a la belleza de la música, a su poesía y a su ensoñación. (Ensayo literario)

LOS ESPACIOS DEDICADOS A LA MÚSICA:

Las estrellas de "La canción de la semana". Primera parte: La Chanson.

Las estrellas de "La canción de la semana". Segunda parte: El Rock y "la vieja canción".

Las estrellas de "La canción de la semana". Tercera parte: El Pop y "la música Disco".

Las estrellas de la canción de la semana. Cuarta parte. El folk-rock y el country.

Las estrellas de la canción de la semana. Quinta parte. El origen de la Chanson, del Rock y del Jazz vocal: Azanavour, Sylvie Vartan, Moustaki, Elvis, Orbison, Julie London y Natalie Cole.

Las estrellas de la canción de la semana. Quinta parte. El origen de la Chanson, del Rock y del Jazz vocal: Aznavour, Sylvie Vartan, Moustaki, Elvis, Orbison, Julie Londo y Natalie Cole.

Las estrellas de la canción de la semana. Sexta parte. La nostalgia de unas y el olvido de otras. Tributo a las leyendas y las anónimas.

Música en el “Hotel California”, soñando bajo las “Noches de blanco satén” y la luz de una “Luna creciente”.

MIS CONMEMORATIVOS MUSICALES

MIS 3 DAMAS DE LA CHANSON. 2ª parte de "Mis conmemorativos musicales"

Mis 10 mejores canciones de la historia de la música. Primera parte

Mis 10 mejores canciones de la historia de la música. Segunda parte

Mis 20 mejores canciones de la historia de la música. Tercera parte

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO

* Las canciones más hermosas del mundo

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO (2ª parte)

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO (3ª y última parte)

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO. LA CONCLUSIÓN

* Desenlace y última entrega literaria y musical del blog "La música más hermosa del mundo"

* Primer Encuentro Internacional de amigos en defensa del vinilo

* El Long Play y el pick-up, protagonistas del guateque

* BRUCE SPRINGSTEEN nos cautivó a los 34.000 entusiastas que asistimos al penúltimo concierto de su gira europea, en el José Zorrilla de Valladolid

* MIS CONMEMORATIVOS MUSICALES

* MIS 3 DAMAS DE LA CHANSON. 2ª parte de "Mis conmemorativos musicales"

* El Jazz de Vitoria cierra su Festival con dos conciertos memorables: Chick Corea y Paco de Lucía

* 2º Encuentro Internacional de amigos en defensa del vinilo, celebrado en Coria

* “La magia del vinilo y la parafernalia del tocadiscos pueden salvar la música”

* El Café de París. Homenaje a la ilusión y a “las música más hermosa del mundo”

- LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO. La despedida y el adiós.

* Tercer Encuentro Internacional de amigos en defensa del Vinilo, celebrado en Coria el 3 de septiembre de 2011: “El Vinilo resurge del olvido”

* El Vinilo es la esperanza del futuro de la música y de su cultura. (Ángel González)

* El disco de vinilo vuelve. El vinilo tendrá su nueva etapa dorada.

* El 29 de agosto, "Amigos en defensa del vinilo" celebró su IV Encuentro Internacional.

* El día 29 de agosto, el vinilo hará girar y girar la música en su mágico gramofón.

* "El vinilo y la magia de su música, siempre gira y gira... en nuestra imaginación"

* "Quinto Encuentro de amigos en defensa del Vinilo". Evento cultura y musical celebrado en Coria, el 2 de septiembre de 2017.

* "V Encuentro Internacional de amigos en defensa del Vinilo". Coria 2 septiembre 2017

MIS POEMAS:

- Que nadie robe mis sombríos atardeceres (Poema)

· Versos "A un destino llamado espejo"

· VERSOS PARA EL ATARDECER: Dos poemas

· Más versos para "mis amigos con alma sensible"

· VERSOS A LA SOLEDAD

- Versos en la víspera de un extraño viaje

· DOS POEMAS... A UNAS ROSAS DE OTOÑO

· Besos mojados con sabor a lluvia

· Versos a la tristeza, que es la novia de mi llanto

· Versos a "una tarde de febrero en las Ramblas"

· DE AZULES SE VISTEN MIS VERSOS: "Aquel besoque no me diste” y “Adiós a un mensaje en un beso”

· Versos... en el calor de una tarde de verano

· Versos... a un otoño florido de nostalgias

· Poema a un Otoño mojado con tristeza de noviembre

· Tus ojos, mujer... ¡tan hermosos! (Poema)

-Versos a una frágil musa y a la fascinación de su destello. Para ti, Audrey Hepburn

· Yo quería escribir los versos más tristes... (A Pablo Neruda)

· Versos a un Otoño perezoso, a un Invierno regachero

· MI ÚLTIMO POEMA o "Mis últimos versos al destello de mi espejo"

Tango a esa musa de mis mares y a la luz de mis lugares (Poema)

* Te buscaré en los colores de mis sueños.

* Poema a una estrella del cielo, llamada “Destello” y Versos “en los brazos de la luna”.

* Eres bello, amado otoño, porque alegras mis tristezas otoñales

Citas literarias sobre "el paso del tiempo" (Un hito que en estos último años... me obsesiona)

No es el tiempo el que pasa, pasamos todos nosotros (Anónimo)

Se dice que el tiempo es un gran maestro; lo malo es que va matando a sus discípulos (Héctor Belioz)

Seamos indiferentes a la crueldad de la rapidez en que se mueve el tiempo, vivamos y disfrutemos el presente que nos depara el hoy y no dejemos de poner nuestra parte de ilusión en el mañana (Rusty Andecor)

El tiempo es el mejor autor; siempre encuentra un final perfecto (Charles Chaplin)

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida (Woody Allen)

Me gusta pasar los años en tus ojos (Diana Krall)

Lo mejor es ser indiferente al tiempo y a su maquinaria inalterable para marcar los años, sobre todo, esos años que nos quedan por vivir, que son los mejores. (Dijo Rusty Andecor a Manuel Melado en su jubilación)

El placer y la actividad hacen que el tiempo parezca breve (William Shakespeare)

No paséis el tiempo soñando con el pasado y con el porvenir; estad listo para vivir el momento presente (Mahona)

Hay un "buen destino" que mueve las manillas de nuestro reloj del tiempo. Y debemos vigilar el "mal destino" que puede manipular esas manillas en contra de nosotros (Rusty Andecor)

El día es excesivamente largo para quien no lo sabe apreciar y emplear (Johann W. Goethe)

Si el tiempo es lo más caro, la pérdida del tiempo es el mayor de los derroches (Benjamín Franklin)

"El tiempo solo se detiene si su reloj deja de funcionar. Nuestro reloj no es automático; debemos darle "cuerda" cada día, para que no se pare; debemos ajustar su maquinaria de vez en cuando, para que no se "averíe" su movimiento; y debemos limpiar el cristal de su esfera, para que no dejemos de ver el rumbo horario de nuestro destino" (Rusty Andecor)

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A MIS AMIGOS VISITANTES DE ESTE BLOG

Desde el pasado viernes 18 de febrero aparece publicado el contenido íntegro de "EL DICCIONARIO DE UN CORIANO" en el blog que lleva su nombre y cuya url es http://eldiccionariodeuncoriano.blogspot.com/, pudiendo activar su acceso desde esta dirección o desde un enlace previsto en el mismo título del espacio que se encuentra en el blog actual, como muestra -aquí- de algunas de sus voces y expresiones. Es decir, una vez activado su espacio desde su índice o desde el registro de archivos, el contenido íntegro del diccionario se activa haciendo clic en el título del espacio. Además, se podrá acceder al prólogo y a la introducción del mismo, así como un anecdotario de dedicatorias y agradecimientos.

Progresivamente, se irán incorporando las voces y expresiones nuevas recogidas desde la publicación de la última edición inscrita en el Registro General de Propiedad Intelectual en el 18 de noviembre de 1997, en Madrid con la clave 1997/40496 y con número de R.P.I. CC-374.

Ángel González

Rusty antes de ser aprendiz de poeta era aprendiz de pianista

Rusty antes de ser aprendiz de poeta era aprendiz de pianista
Clic en la foto para ver al genial Elton John, al piano, en una de sus canciones más hermosas con una grata compañía

Mi musa de inspiración

Mi musa de inspiración
Pulsar sobre la imagen

Debajo, Rusty con sus amigos del Jazz Vitoria, junto al Celedón.

Debajo, Rusty con sus amigos del Jazz Vitoria, junto al Celedón.
Después de recitar el tradicional poema al Celedón, publicado en este blog. Respondiendo a un visitante, y de izquierda a derecha: Antonio, Juani, Angel (Rusty), Blanca, Bolivia y Rafa. Naturalmente y en el medio: el Celedón

Momento en que Rusty recita el poema al Celedón, en la Plaza de la Virgen Blanca, ante la concurrencia de cientos de vitorianos

Amigos tratando de planificar la jornada del día del Concierto, antes de su "ronda" a la Cuesta de San Vicente (quizá "tramando")

Los 6 amigos del Jazz Vitoria, satisfechos y relajados, al día siguiente del concierto

Homenaje a mis "amigos con alma sensible"

Homenaje a mis "amigos con alma sensible"

Sirva este grupo de amigos para representar a todo el resto de compañeros y amigos de nuestra Dirección Provincial y nuestros queridos Caiss

Último encuentro en Trujillo con mis amigos con alma sensible el 17 mayo 2010

Último encuentro en Trujillo con mis amigos con alma sensible el 17 mayo 2010
De arriba hacia abajo: Manolo Melado, Inés, Manolo Gómez, Belén, Domingo, Ricardo, Mercedes, Miguel, Pedro, José Manuel, Ángel, Manolo Moreno, Carlos, Modesto, Isabel y Carlos Sandoval.

Érase una vez, hace ya mucho tiempo, los cuñados David, Rusty, y Luis, trataban de poner orden...

Érase una vez, hace ya mucho tiempo, los cuñados David, Rusty, y Luis, trataban de poner orden...
Haciendo limpieza de fotos en el blog (porque tenía mucho "peso"), borré y borré; peero esta foto no la pude quitar.

MIS PELÍCULAS FAVORITAS

MIS PELÍCULAS FAVORITAS

El destello de un espejo viajó tan lejos que su alma se difuminó entre las estrellas...

El destello de un espejo viajó tan lejos que su alma se difuminó entre las estrellas...
Solo quedó... silencio. Mientras, un cometa vaga por el universo por si encuentra la luz de esa estrella. Una luz llamada...

CANCIONES PARA GLORIA, GLORIETA:

Concierto año nuevo

Concierto año nuevo
- Una marcha con tradición -

Fue una canción especial de la semana: Bajo el cielo de Paris (Corinna Harry)

Fue una canción especial de la semana: Bajo el cielo de Paris (Corinna Harry)
Bajo esa hermosa luz del crepúsculo, en uno de los puentes de París, "le Pont des Arts", y sobre las aguas del Sena... hay una eterna canción que nos introduce en esta leyenda.

Mi lealtad y recuerdo para quienes, en los últimos años, fueron mis buenos amigos

Mi musa inexplicable de viejos tiempos. Mi primer hada: Julie

Mi musa inexplicable de viejos tiempos. Mi primer hada: Julie
Hasta que un día el calor de un destello rompió su imagen y su magia en pedazos. Y estas son:

Me gusta escribir a la ilusión, porque en la ilusión hay esperanza, y hay nobleza y honestidad; y porque, ocultándose en el "el universo de la ilusión y en la magia de los sueños" que puedo recrear con la pluma de la imaginación, me puedo alejar de la "cruda, despiadada y perversa realidad. Pero, sobre todo, me gustan los colores de ese mundo maravilloso que está "ahí fuera", detrás del paño o el vaho que se pone, a veces, delante de nuestros ojos y de nuestro corazón.